En la aldea
22 septiembre 2026

PRECIO DE LA GASOLINA DESENCADENA DESCONTENTO FRENTE A LAS ELECCIONESEN EE.UU.

Análisis energético: 22 de septiembre

El repunte global del crudo y la gasolina por encima de los 4 dólares por galón amenaza el control republicano en las elecciones de mitad de período en EE. UU., desdibujando las promesas de Donald Trump en política exterior. Ante el colapso del suministro en Oriente Medio y Rusia, Washington acelera su pragmático acercamiento con el gobierno interino de Delcy Rodríguez en busca de hidrocarburos.

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Aunque la administración Trump confiaba en presentar a sus votantes avances reales en sus políticas centrales de cara a las elecciones de mitad de período, lo cierto es que, a poco más de un mes de la votación, la preocupación por la posible pérdida del control de una o ambas cámaras del Congreso aumenta. 

El precio de la gasolina es uno de los factores más decisivos en el rumbo de las elecciones de noviembre. Históricamente, el costo del combustible ha actuado como un termómetro psicológico de la percepción económica del votante medio y ha influido en la aprobación del partido en el poder. Los precios actuales y proyectados para el resto del año superan los 4 dólares por galón, un nivel elevado para los consumidores estadounidenses; esto sin incluir el precio del diésel, que es aún más impactante para la economía. 

La prolongada guerra entre Rusia y Ucrania y el complejo conflicto asimétrico en Oriente Medio han provocado una crisis de suministro energético que debilita los temas que Trump esperaba presentar como logros: haber hecho la paz en conflictos intratables y haber controlado los costos de los combustibles que alimentan la inflación. Quedan pocos asuntos de corto plazo con potencial electoral, entre ellos el control migratorio y Venezuela. Sin embargo, los avances reales en esos dos temas se han visto opacados por la violencia en las acciones de ICE y por la falta de transparencia en el proceso. venezolano

La pretensión radical del presidente Trump de comprar o asumir el control de Groenlandia finalmente se transformó en un acuerdo entre Estados Unidos, Dinamarca y el gobierno autónomo de Groenlandia, mediante el cual Washington asumiría de forma indefinida el «control permanente de la seguridad» del territorio ártico. La Casa Blanca no ha publicado un borrador del acuerdo, que se espera que sea firmado por las tres partes en la venidera Asamblea General de la ONU. Aparentemente, este acuerdo reemplazaría un tratado de 1951 que otorga a los Estados Unidos la autoridad para desplegar tropas en Groenlandia.

Según el Departamento de Estado, el acuerdo impediría que las naciones que no son parte de la OTAN establecieran una base militar o desplegaran tropas en la isla, y prohibiría las inversiones de países no aliados en los sectores críticos de la minería. Este acuerdo es una victoria de política exterior a tiempo para influir en las elecciones de mitad de período.

Consecuencias no deseadas

En efecto, la evolución de los distintos escenarios geopolíticos ha sido desfavorable:

  • Desde su campaña presidencial, Trump había afirmado que podía resolver el conflicto entre Rusia y Ucrania en muy poco tiempo. Se esperaba que la supuesta relación entre Donald Trump y Vladimir Putin facilitara dichas gestiones; sin embargo, no fue así. Por el contrario, Putin endureció su posición, a pesar de las muy obvias fallas de su campaña militar, y Ucrania, inicialmente objetivo pasivo de la ofensiva militar del Kremlin, revirtió parcialmente la dinámica mediante una campaña de ataques con drones contra refinerías y la infraestructura energética rusas. Estas acciones han generado dificultades económicas para Moscú y han reducido la disponibilidad mundial de productos petroleros, en particular de diésel, y ya se empieza a observar una escasez de lubricantes.
  • Igualmente, la guerra que se estimaba necesaria para derrocar al régimen iraní, lejos de hacer capitular al régimen islámico, lo obligó a reformular su estrategia, alargando lo que se pensaba que sería un conflicto de corta duración.  Teherán, en respuesta a la destrucción de sus fuerzas convencionales por parte de Israel y EE.UU., concentró su arsenal de drones y pequeñas embarcaciones armadas para interrumpir el tránsito por el estrecho de Ormuz, mientras sus aliados presionaban para que se permitiera el paso por el estrecho de Bab el-Mandeb. Por otra parte, el oleoducto Este-Oeste de Arabia Saudita, que se había convertido en un alivio esencial para la estrategia exportadora saudí al permitir transportar aproximadamente 6,5 millones de barriles diarios sin atravesar el estrecho, fue paralizado por ataques de grupos aliados de Irán. 
  • La capacidad ociosa de producción de la OPEP+, que tradicionalmente funcionaba como contrapeso a los vaivenes del mercado, quedó inmovilizada o resultó insuficiente. En suma, los precios del crudo y de los combustibles se han disparado a niveles poco vistos en los últimos meses.
  • Por otra parte, en Venezuela se esperaba una apertura política y social, acompañada de una estrategia orientada a atraer inversión privada estadounidense y elevar con rapidez la producción petrolera. Tampoco ocurrió. La apertura del sector, aunque  muy activa en promesas, está marcada por procesos poco claros, falta de transparencia y la participación de personas cuestionadas y de estructuras que podrían resultar ilegales o inconvenientes. Mientras la represión continúa y la transición política avanza a paso lento.

Factores geopolíticos

El acontecimiento de mayor relevancia por su impacto en el suministro petrolero fue el ataque y la paralización del oleoducto Este-Oeste de Arabia Saudita. Drones procedentes de Irak y Yemen, operados por grupos alineados con Irán, impactaron estaciones de bombeo de Saudi Aramco y obligaron a cerrar temporalmente esta vía estratégica. Este oleoducto permite exportar crudo al Mar Rojo sin atravesar el estrecho de Ormuz, por lo que su paralización puso en riesgo entre el 4 % y el 5 % del suministro mundial. El episodio también suscitó interrogantes sobre el nivel de protección de estas instalaciones clave. Saudi Aramco trabaja en su reparación y prevé restablecer el flujo en cuestión de días. No obstante, el sábado 19 de septiembre los hutíes atacaron un depósito de combustible situado cerca de Riad.

China, el principal importador de crudo del mundo,  emergió con un rol inesperado al contener el alza de los precios mediante el uso de sus reservas estratégicas y la gestión de sus exportaciones de productos refinados. El gigante asiático actúa hoy como un importante factor de equilibrio en el mercado mundial al ajustar estratégicamente el volumen de sus importaciones de crudo. En un contexto de fuertes tensiones geopolíticas, estas medidas redujeron la presión sobre la oferta y favorecieron la estabilidad económica global.

En paralelo, el mercado de productos refinados sufrió un fuerte impacto. Nuevos ataques ucranianos con drones inutilizaron instalaciones de refinación rusas en Yaroslavl, Syzran y Sarátov (el fin de semana atacó una refinería en las afueras de Moscú). Esto ha reducido drásticamente la oferta mundial de destilados medios, en especial de diésel, cuyo precio en entregas físicas llegó a duplicar el del crudo. El encarecimiento de este combustible eleva directamente los costos del transporte internacional de mercancías, amenaza con reavivar la inflación y puede condicionar las decisiones sobre las tasas de interés; de hecho, esta semana la Reserva Federal (FED) elevó las tasas de interés por primera vez en más de tres años. El banco central elevó su tasa de interés de referencia en un cuarto de punto porcentual a un rango entre el 3,75 % y el 4 %, decisión unánime que no fue bien recibida por Donald Trump.

Estados Unidos continuó intentando aislar su mercado interno de las tendencias globales. Aumentó las importaciones de crudo, mantuvo las refinerías operando al límite de su capacidad y activó cuatro equipos de perforación y seis cuadrillas de fracturación hidráulica. Sin embargo, solo un cambio sustancial en el control de los puntos de estrangulamiento en la península arábiga podría influir significativamente en los precios de los productos. Irán parece obstaculizar el camino hacia ese desenlace para perjudicar las perspectivas electorales del partido de Trump y forzarlo a tomar decisiones indeseables. 

En la encrucijada entre Asia y Europa, Turquía atraviesa una situación económica delicada. El sistema financiero enfrenta una fuerte sacudida y problemas de liquidez derivados de dificultades internas en el mercado de valores. La bolsa cayó más de un 8 % y la banca afrontó un retiro masivo de fondos. El fondo local, Pusula Portföy, suspendió los reembolsos de varios de sus fondos debido a la imposibilidad de atender las solicitudes de sus clientes. Varias personas fueron detenidas bajo sospecha de manipulación. Esta crisis podría contagiarse a la economía europea. No obstante, los analistas consideran que el riesgo sistémico es moderado.

Dinámica de precios del petróleo y del gas natural

La escalada de las tensiones geopolíticas en Oriente Medio y los ataques contra infraestructuras estratégicas en Rusia impulsaron los precios del crudo por encima de los 100 dólares por barril. El crudo Brent alcanzó un máximo de $110,42/bbl al comienzo de la semana, antes de estabilizarse en torno a $104/bbl. Por su parte, el crudo WTI estadounidense se situó entre 97 y 103 dólares por barril.

Los precios del petróleo descendían el viernes después de que China, a petición de Arabia Saudita, solicitara discretamente a Irán que limitara los ataques de los rebeldes hutíes contra la infraestructura petrolera saudí. Estas acciones habían creado un segundo punto crítico en el tránsito energético desde Oriente Medio.

Al cierre del mercado el viernes, los futuros del Brent retrocedían 93 centavos, equivalentes al 0,9 %, hasta los $103,89/bbl. Los futuros del West Texas Intermediate estadounidense caían 1,17 dólares, o un 1,2 %, hasta situarse en $100,74/bbl.

Los precios del gas natural mostraron un comportamiento mixto y una marcada divergencia regional. Mientras el mercado de referencia en Estados Unidos se mantuvo estable, el europeo continuó al alza debido a las dificultades de suministro de cara al próximo invierno. 

Apertura petrolera trastabilla hacia adelante

Venezuela continúa atravesando una profunda e inédita reconfiguración política, económica y energética bajo el gobierno provisional de Delcy Rodríguez, cuya posición parece consolidarse a medida que se acerca al presidente Trump y a su administración, acomodándose a lo que percibe como los intereses de corto plazo de la Casa Blanca. 

El objetivo declarado de los estadounidenses es alcanzar un acuerdo de cooperación petrolera entre ambos países que contribuya a garantizar la seguridad energética y, con ello, le aporte valor político en el ámbito doméstico.  En paralelo, afirma que dicha recuperación busca estabilizar la economía para facilitar la recuperación de las libertades fundamentales, el restablecimiento de la separación de poderes y la celebración de elecciones democráticas.

 Por otro lado, el régimen, con Delcy Rodríguez a la cabeza, busca alargar su mandato al menos hasta 2030 y minimizar las sanciones que podría enfrentar por parte de la justicia nacional e internacional. Por ahora, la población observa avances en la definición de un incierto esquema petrolero, pero se mantiene escéptica ante los escasos resultados en la liberación de presos políticos, el cese de la represión, el progreso hacia elecciones libres y, sobre todo, ante la crisis económica y humanitaria que la afecta a diario.

El aparato represivo, en efecto, se mantiene intacto. El 16 de septiembre de 2026, la Misión Internacional Independiente de la ONU de Determinación de los Hechos sobre Venezuela publicó su informe más reciente.  En él señala que, pese a la transición política iniciada tras la detención de Maduro, las estructuras represivas del Estado y los grupos civiles armados continúan operativos y no se han impulsado reformas institucionales profundas ni creíbles. La liberación de presos políticos también ha sido parcial: hasta el 14 de septiembre, organizaciones como Foro Penal habían registrado 1.073 excarcelaciones, aunque entre 344 y 500 personas permanecen detenidas por motivos políticos.

Diversas decisiones de Trump evidencian el acercamiento diplomático entre ambas administraciones. Una delegación venezolana fue invitada a la reunión del G20 para establecer contactos con representantes relevantes del sector. Durante estos encuentros sobre energía celebrados en Houston, la Casa Blanca informó que se habían concretado nuevos acuerdos y licencias selectivas entre la delegación venezolana y empresas petroleras estadounidenses.

Hacia el final de la semana, se confirmó que Trump evaluaba mantener un encuentro bilateral informal con la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, en el marco de la Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York, cuyo inicio formal está previsto para el 22 de septiembre. Rodríguez había procurado concretar esta reunión desde que asumió la presidencia interina tras la extracción de Nicolás Maduro.

Por otra parte, circulan versiones según las cuales María Corina Machado, la reconocida líder de la oposición mayoritaria, podría regresar a Venezuela antes de que finalice el mes, tras una visita a la Casa Blanca, lo que parece buscar posponer su regreso.

La gestión económica genera decepción

La economía continúa mostrando una evolución errática. Aunque las proyecciones indican un crecimiento gradual del PIB, impulsado por el auge del sector de los hidrocarburos, esto no es suficiente para mover el dial del bienestar de la población ni el de su poder adquisitivo. Por otro lado, la gestión del mercado cambiario, caracterizada por devaluaciones intermitentes de la moneda nacional, una administración deficiente de la brecha entre los tipos de cambio, mecanismos de intervención ineficaces y discrecionales, intentos de reducir la liquidez que afectan al crédito y a la banca, y la emisión de dinero sin respaldo para financiar el gasto público, constituye un conjunto de políticas que no ha dado resultados. Pese a ello, las autoridades financieras insisten en mantenerlo. La tasa oficial está alcanzando los Bs850/$

Una apertura petrolera con muchos aspavientos 

En el sector energético se perciben fuertes presiones por parte de Estados Unidos para acelerar la incorporación de capital privado, tanto en la industria de los hidrocarburos como en la recuperación del sistema eléctrico. No obstante, las proyecciones optimistas de alcanzar entre 2 y 3 millones de barriles diarios en un plazo de cinco años o menos parecen responder principalmente a objetivos propagandísticos y, quizá, electorales. 

Un análisis detallado de los requisitos para sostener un crecimiento acelerado revela que ciertos equipos indispensables para la actividad tienen plazos de entrega de varios años. Además, la complejidad logística de coordinar el desarrollo de los campos con la construcción de infraestructura de procesamiento, transporte, almacenamiento y carga —sin olvidar la disposición de los fluidos de formación ni el cumplimiento de las prácticas ambientales modernas— convierte ese crecimiento en un desafío considerable. Pensamos que el crecimiento anual difícilmente superaría los 300 mil barriles por día, una vez compensada la declinación natural.

En cualquier caso, consideramos que los contratos suscritos con empresas de solidez técnica y financiera generarán capacidad de producción adicional y que la tasa de crecimiento alcanzará un punto de inflexión cuando los inversionistas perciban que la transición política es una realidad. Asimismo, estimamos que el megaproyecto de NABEP se adaptará gradualmente a sus limitaciones  y dará cabida a otros actores, ya que el objetivo del país debe ser monetizar, al menos en parte, las reservas venezolanas contenidas en los 17 bloques de la transacción anunciada. Si el esquema no logra ajustarse, el resultado no será más que el desarrollo de los bloques actualmente asignados a NABEP.

Los medios informaron que ejecutivos de Exxon estuvieron en Venezuela para negociar un posible retorno al país. Según versiones no confirmadas, las conversaciones se centraron en cuatro activos de la Faja del Orinoco: PetroMonagas (expropiada en 2007 a Exxon), PetroVictoria y los bloques Carabobo 3 y 4, adyacentes a estos. La extensión y la calidad de estos bloques requerirían inversiones de varios miles de millones de dólares. Adicionalmente, durante la semana se anunció la firma de un acuerdo de cooperación energética entre la empresa petrolera estatal PDVSA y TotalEnergies E&P New Ventures, una subsidiaria del gigante energético francés TotalEnergies.

Ambos, Exxon y TotalEnergies, siguen en la línea de compañías que buscan no quedar fuera de las oportunidades obvias, pero a la espera de mejores condiciones fiscales y políticas antes de arriesgar capital.

Licencias OFAC

La Licencia General 52C, emitida por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) de Estados Unidos, el 14 de septiembre, permite que determinadas empresas estadounidenses establecidas antes del 29 de enero de 2025 realicen negocios con PDVSA y sus filiales, a pesar de las sanciones vigentes contra Venezuela.

La licencia, que sustituye a la Licencia General 52B, amplía la capacidad de las empresas estadounidenses para hacer negocios con PDVSA, pero mantiene controles estrictos sobre el destino de los pagos, prohíbe las transacciones con varias categorías de personas y entidades sancionadas, conserva las restricciones sobre la deuda y la transferencia de la propiedad de activos, e impone requisitos de reporte para las exportaciones de petróleo y productos petroquímicos venezolanos. 

Significativamente, la licencia añade el tema de CITGO a sus provisiones, prohibiendo expresamente: 

«Cualquier transacción destinada a afectar o alterar la gobernanza de PDV Holding, Inc., Citgo Holding, Inc. o CITGO Petroleum Corporation, incluyendo el nombramiento, destitución o sustitución de cualquier director, funcionario u otro responsable de gobierno corporativo”. 

Esto «congela» cualquier intento de modificar la estructura de control de CITGO mientras continúan los litigios y procesos relacionados con activos venezolanos en Estados Unidos, y, en particular, evita que el régimen venezolano tome el control de este activo.

En añadidura, la OFAC emitió la Licencia General 5Z, extendiendo la suspensión de transacciones asociadas a los bonos PDVSA 2020 y la prohibición de que los bonistas ejerzan la garantía asociada a dichos bonos (50.1% de CITGO Holding), al menos hasta el 5 de noviembre de 2026.

Operaciones petroleras

Durante la última semana, cerca del cierre del tercer trimestre de 2026, la producción alcanzó 975 mil barriles por día (975 Mbpd) de crudo y 21 Mbpd de condensados provenientes de Cardón IV y Anaco.

La producción de crudo se distribuyó geográficamente de la siguiente manera:

• Occidente 276.

• Oriente 112.

• Faja del Orinoco 587.

• TOTAL 975.

Chevron produjo 271 Mbpd, mientras que Maurel & Prom alcanzó 35 Mbpd y mantuvo en operación un equipo de reparación de pozos.

En la Faja del Orinoco, PetroCedeño (Nabep) produjo 40 Mbpd; PetroSinovensa, 93 Mbpd; y PetroMonagas, 87 Mbpd. La producción total de NABEP (occidente y oriente) se situó en 154 MBPD.

Con la expansión de las operaciones de las empresas mixtas, especialmente de aquellas que operan bajo Contratos de Desarrollo de Actividades Primarias (CDAP) y de los nuevos acuerdos suscritos directamente con PDVSA y sus filiales, la producción gestionada por PDVSA mediante esfuerzo propio tiende a disminuir; actualmente, PDVSA solo produce 114 Mbpd en esta modalidad.

La alteración del suministro mundial de crudos y de productos refinados ha provocado variaciones diferenciadas en sus precios. Esta situación ha deteriorado la rentabilidad de la producción en la Faja del Orinoco: el costo de dilución (+$19/bbl) ha aumentado más que el incremento del precio al que se valora el barril de Merey (+$9/bbl); en consecuencia, el beneficio neto se redujo en 10 dólares por barril.

Las refinerías nacionales procesaron 295 Mbpd de crudo y productos intermedios y produjeron 87 Mbpd de gasolina y 85 Mbpd de diésel. 

El Complejo Petroquímico de Jose mantuvo una utilización del 76 % de su capacidad en las plantas de metanol y de amoníaco/urea.

Las exportaciones se desarrollan conforme a la programación. Para septiembre se proyecta un promedio de 800 MBPD. La cesta venezolana, en línea con  los precios internacionales, promedió 78,2 dólares por barril.

Lectura recomendada: Análisis energético: 15 de septiembre

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