Aunque la administración Trump la reconoció como presidenta interina de Venezuela, el experimentado abogado y diplomático republicano, John Bolton, no duda en sentenciar que el gobierno dirigido por Delcy Rodríguez “sigue siendo ilegítimo”.
A su juicio, los hermanos Rodríguez, Diosdado Cabello y el resto que la cúpula que hoy tiene el poder están haciendo “cambios solo superficiales” para sobrevivir en el poder y en lo que se presente la oportunidad “volver al régimen autoritario que había antes del 03 de enero”.
Sobre el nuevo encargado de negocios de Estados Unidos en Venezuela, John Barret, sostuvo que no lo conoce y por tanto no tiene “ninguna opinión”, pero asegura que el esfuerzo de Washington debería estar orientado a poner en Miraflores a los líderes que votó el pueblo.
—¿Cuál es su opinión sobre el plan de tres fases que está ejecutando el secretario de Estado Rubio y la administración Trump en Venezuela?
Para mi la única manera de que Venezuela se recupere es empoderando a quienes ganaron las elecciones presidenciales de 2024, no a quienes ayudaron a Maduro a robárselas. Los inversionistas extranjeros no invertirán sumas importantes de dinero en un país que sigue en manos de los chavistas. Me sorprendió un poco que, tras la captura de Maduro, Estados Unidos no hiciera más para ayudar a cambiar el régimen, lo cual requiere un esfuerzo mayor a simplemente sacar a la persona que está al mando. Por lo tanto, creo que yo sería más impaciente que el secretario Rubio. Habría actuado con mayor rapidez, porque creo que eso beneficiaría al pueblo venezolano.
—¿Usted cree que María Corina Machado no ha vuelto a Venezuela por petición expresa de Washington?
He oído que la administración de Trump le ha instado a no regresar. Y también a Edmundo González. Creo que eso es un error. La dirigencia democrática que ganó las elecciones de 2024, debería volver. Por supuesto que con el régimen aún en el poder es muy arriesgado para ellos, pero si María Corina Machado y González Urrutia regresaran, sería muy positivo para la causa democrática venezolana, porque ellos son las caras del cambio, son los representantes que los votantes eligieron. Que no puedan regresar demuestra, mejor que cualquier retórica, que el régimen sigue siendo el mismo de antes, solo que sin Maduro.
—Si Washington es quien toma las decisiones importantes en Venezuela, ¿por qué sigue habiendo más de 450 presos políticos en el país?
Eso es un indicativo de que los Estados Unidos no tienen el control. Delcy Rodríguez y su grupo liberaron a algunos presos políticos y han arrestado a otros, supuestamente por nuevos delitos cometidos. Creo que Delcy estuvo bajo una enorme presión a principios de año, y aún lo está, pero su interés es intentar cumplir y satisfacer las exigencias de Washington, para con eso aferrarse al poder.
—¿Cuál es su opinión acerca de Jorge Rodríguez?
Él está haciendo todo lo posible, junto con su hermana, para seguir en el poder. Este régimen no está ahí para negociar su salida del poder. El apoyo popular de los Rodríguez es muy débil. Creo que les preocupa no poder mantener la estabilidad, por eso su estrategia es seguir controlando las finanzas provenientes del petróleo, para continuar al mando del país. Ellos piensan que Maduro nunca volverá y están consolidando su propia fuerza.
—Dada su experiencia en Venezuela, ¿Delcy Rodríguez es una persona que puede generar confianza en Estados Unidos y la comunidad internacional?
Para mi Delcy Rodríguez es igual de poco confiable que el resto del chavismo. Ella, al parecer, ha logrado convencer a algunas personas de la administración de Trump de que es una persona con la que pueden negociar. Creo que la gente la ve y asumen lo que quieren creer. Esperan que sea razonable, pero está limitada en lo que puede hacer. Si Diosdado Cabello y otros a su alrededor se muestran insatisfechos, podrían destituirla y reemplazarla.
Por eso, muchos inversionistas extranjeros, particularmente en los sectores petrolero y minero, no van a invertir grandes sumas de capital hasta que corroboren que en Venezuela hay estado de derecho. Y un gobierno liderado por Delcy Rodríguez, después de casi treinta años de gobierno de Hugo Chávez y Nicolás Maduro, no producirá un marco legal sólido.
—¿Por qué la estrategia hacia Venezuela fracasó en el primer gobierno de Trump?
Bueno, en ese momento intentamos ejercer presión económica sobre el régimen, pero creo que pudimos haber hecho más. La oposición en aquel entonces, liderada por Juan Guaido, no apoyaba el uso de la fuerza militar y varios miembros de la administración consideramos que debíamos respetar a la oposición, porque serían ellos quienes sufrirían las peores consecuencias si la estrategia militar salía mal.
En abril de 2019 ellos tenían un plan para derrocar a Maduro y al resto de su gobierno; en Washington pensamos que iba a ser muy difícil de lograr, pero aun así los apoyamos. Fue una gran tragedia que el plan fracasara y Maduro mantuviera el poder, en detrimento del pueblo venezolano y del resto del hemisferio, durante siete años más.
—¿Es cierto que el presidente Trump se llevó una impresión negativa de la oposición venezolana en su primer mandato?
Él vio a Maduro como un hombre fuerte. Él se siente atraído por personas como Vladimir Putin o Xi Jinping, y no consideraba a la oposición lo suficientemente sólida. Por alguna razón piensa que María Corina Machado tampoco lo es. No creo que eso sea correcto. Tampoco considero que tuviera razón sobre Juan Guaidó y la oposición en aquel entonces. Siento que es un defecto común de Trump tener cierta debilidad por los gobiernos autoritarios de todo el mundo.
—¿Podría una victoria del Partido Demócrata en las elecciones de medio término influir en la política estadounidense hacia Venezuela?
El presidente seguirá a cargo de la política exterior, pero los demócratas, bajo el mandato de Biden, negociaron con Maduro diciéndole que levantarían las sanciones si celebraban elecciones libres. Ellos cumplieron, pero Maduro se robó las presidenciales; algo totalmente predecible. Quizás hayan aprendido la lección, pero me preocupa que, irónicamente, sean tan tolerantes con Delcy Rodríguez como lo ha sido Trump. El cambio de régimen no estará completo hasta que quienes fueron elegidos democráticamente asuman sus cargos.
—¿Cuál es su opinión sobre Gustavo Petro y por qué Petro nunca ha estado dispuesto a apoyar la causa de la democracia en Venezuela
Él es un izquierdista que tiene una ideología que se quedó anclada en los años 60s y 70s. Ojalá haya un nuevo presidente en Colombia en un futuro cercano, con el que la dirigencia democrática venezolana pueda trabajar para sacar a los chavistas del poder.
—¿Para usted unas elecciones libres en Venezuela están cerca o lejos?
Ya eso ocurrió, ya hubo elecciones y ya sabemos quién es el presidente. Ahora solo falta poner a la oposición en el poder. Pero si por alguna razón eso no es suficiente, y no estoy de acuerdo con eso, entonces realicemos unas elecciones cuantos antes. Que la campaña comienza ahora mismo. Que María Corina Machado y todos los líderes democráticos exiliados regresen al país. Tengamos ese debate.
