En la aldea
07 octubre 2026

Luis Carlos Díaz: víctimas de violaciones a los DD.HH. deben seguir declarando

El defensor de derechos humanos Luis Carlos Díaz ofreció detalles sobre la decisión de la ONU de extender el mandato de la Misión Internacional Independiente de Determinación de los Hechos sobre Venezuela y de la Oficina del Alto Comisionado hasta 2028, en la más reciente edición de Desde la Aldea, espacio conducido por Alejandro Hernández

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Redacción LGA | 07 octubre 2026

Con un respaldo contundente de 25 votos a favor, el Consejo de Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) aprobó en su sesión de este 6 de octubre prorrogar, hasta finales de 2028, los mandatos de dos herramientas fundamentales de fiscalización y asistencia técnica: la Misión Internacional Independiente de Determinación de los Hechos sobre Venezuela (FFM), y la presencia de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH).

Este hito clave para el escrutinio internacional sobre la situación en Venezuela fue detallado y analizado por el periodista y defensor de derechos humanos Luis Carlos Díaz, en la edición de este martes 6 de octubre de Desde la Aldea, conducido por Alejandro Hernández.

-¿A qué le atribuye está respuesta?, ¿Cuál es la importancia de esta extensión en este momento?

-El Consejo de Derechos Humanos de la ONU ha hecho una labor que para Venezuela ha sido muy útil. La Misión de Determinación de Hecho, está conformada por un grupo de investigadores independientes, expertos mundiales, que investigan específicamente crímenes de lesa humanidad en Venezuela.

Esa es la misión de esta agencia y es lo que más nos ha servido en todos estos años, porque este grupo de investigadores, desde el año 2019 hasta ahora, ha hecho año a año informes que demuestran que en Venezuela ‘hay razones para creer’ que se han cometido crímenes de lesa humanidad. Ese sustento es el que ha permitido señalar responsables, hacer sanciones individuales, congelamiento de cuentas o que quiten visas a algunos perpetradores.

Este año hicieron su informe 2026 y lo que determinaron este año es que el aparato represivo está intacto, aunque hayan sacado a Maduro permanecen los mismos perpetradores en muchos cargos y han podido documentar crímenes atroces que ocurrieron después del 3 de enero.

Han determinado que se ha cometido torturas, violencia sexual, desapariciones después del 3 de enero. Y eso es importante porque esto que se ha venido informando desde hace un tiempo ahora está sustentado en un gran informe de Naciones Unidas.

-¿Por qué ahora es distinto a los informes anteriores que han salido?

–La diferencia de este informe con los anteriores es que hay muchas expectativas por saber si hay cambios después del 3 de enero. Y es una expectativa de todos; es decir, cualquier país del mundo que dice: «me preocupa Venezuela», debería estar leyendo los reportes de la Misión, también las empresas, las transnacionales y las multilaterales que están viendo si en Venezuela hay condiciones; que además de ver las cifras macroeconómicas, la inflación, deberían estar revisando cómo operan los centros de tortura, cómo se llevaron a los extranjeros presos. Eso aparece en este informe.

Entonces, el maquillaje de Delcy Rodríguez y su cambio de algunas personas en las instituciones le sirve para algunas fotos y para fingir, pero no le sirve para la gente seria y que tiene estándares y que puede medir las cosas; ahora tenemos el informe para que sustente lo que hemos denunciando. 

-¿Esta votación se puede interpretar como un llamado de atención a Estados Unidos para que mire que siguen pasando abusos en Venezuela después del 3 de enero?

–Estados Unidos no es parte del Consejo de Derechos Humanos de la ONU. Esto no tiene que ver con una advertencia a Estados Unidos, sino más bien con un acompañamiento al proceso. A Estados Unidos también le interesan los informes de la Misión, porque le interesa la presión que le pueden hacer a sus tutelados. El respeto a los derechos humanos no es una cosa decorativa, no es accesorio, sino que es el corazón de si hay, o no, condiciones para hacer negocios. 

No es un llamado de atención a Estados Unidos, pero a Estados Unidos sí tiene que llamarle la atención que en ese informe aparecen los nombres de los responsables, no todo, solo unas cuantas decenas de nombres, pero es la gente con la que ellos están interactuando. 

-¿En cuáles otros países hay una Misión de Determinación de Hechos operando?

-En todo el mundo, en este momento, hay alrededor de 7 mecanismos parecidos a la Misión. Para todos los conflictos y países que hay en el mundo. Los países con algún mecanismo activo -no todos tienen misiones de determinación de hechos hay distintos nombres- son Ucrania, para observar los efectos de lo que hace Rusia con ellos; la República Democrática del Congo, Myanmar, Nicaragua, Bielorruisa e Irán. Países que se apoyan diplomáticamente en la ONU.

Y hoy pasó que Venezuela ya no está tan coordinada con Cuba como antes. Venezuela cambió el tono, cambió la narrativa y lo que dijeron fue: ‘Nosotros cooperamos con la ONU, pero cooperamos es solo con la Oficina (Oficina del Alto Comisionado de Derechos Humanos de la ONU), no con la Misión. Nosotros rechazamos la Misión’. Pero Venezuela tiene los dos mecanismos activos y los va a tener por dos años más. Eso es una gran victoria.

-¿Cómo está justificando EEUU en foros internacionales que aún haya presos políticos en Venezuela?

-Estados Unidos que está en un periodo en el que no le está apostando tanto al multilateralismo, entonces no está participando en esos espacios. No significa que el tema no sea importante para ellos. Estados Unidos se presenta como el país que ha ayudado a liberar presos políticos en Venezuela y todos sabemos que es así. Solo que también sabemos que no han salido todos. 

-¿Cuáles deben ser las primeras acciones para desmontar el aparato represivo en Venezuela?

-Lo primero es la eliminación o la despenalización de un entramado de leyes que sirven para perseguir a la disidencia. En Venezuela hay un sistema que persigue a cualquier persona que el chavismo entienda como disidente. Lo segundo, tienen que parar las detenciones arbitrarias y las desapariciones forzadas. Tercero, fundamental, la liberación de los presos políticos. La cuarta, tiene que ver con el cambio real de las instituciones. Y la quinta, es que tiene que haber justicia. Y la justicia implica que haya responsabilidades individuales por estos crímenes. 

Víctimas, familiares y testigos deben seguir declarando. Quien conozca historias, casos, sobre todo los que no se han denunciado todavía, los que no han querido hablar, sepan que con las ONG venezolanas, las serias, pueden tener espacios seguros para conversar. Pueden hacer puentes con la Misión de Determinación de Hechos y poder documentar esos casos. Es el primer paso antes de que tengamos procesos de justicia. Contemos todo lo que haga falta para que llegue la justicia y la reparación.

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