El Gobierno no ha cedido en la tesis del desacato que ha usado como un arma punzante para invalidar al Poder Legislativo, principal trinchera de lucha opositora. Mientras, el constitucionalista Luis Alfonso Herrera enfatiza que a los parlamentarios del PSUV “no se les debe dar ni voz ni voto como diputados, pues no lo son. Hacerlo es actuar de forma contraria a derecho”.
A tres sesiones ha asistido una parte de la bancada del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) desde su reincorporación a la Asamblea Nacional (AN) el 24 de septiembre. El balance de sus cuestionadas apariciones evidencia que algunos de los diputados oficialistas van al Parlamento, pese a estar inhabilitados, para volver luego de ocupar cargos en la administración pública y que obedecen a un mandato claro: Entorpecer y banalizar el debate sobre la crisis institucional generada por el gobierno de Nicolás Maduro, e insistir en una investigación al presidente interino, Juan Guaidó, por su presunta vinculación con el grupo paramilitar colombiano “Los Rastrojos”.
El jefe de la bancada revolucionaria, Francisco Torrealba, ha insistido en que su retorno servirá para trabajar en la reinstitucionalización del Poder Legislativo, y extender los espacios del diálogo según los parámetros de Nicolás Maduro. Pero, en realidad, el Gobierno no ha cedido en la tesis del desacato que ha usado como un arma punzante para invalidar a este poder público, principal trinchera de lucha opositora, desde el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) y la ilegítima Asamblea Nacional Constituyente (ANC).
“Los representantes del PSUV han dicho que para ellos y el régimen de facto el resto de los diputados de la Asamblea Nacional actúa en desacato. Desde luego, no existe tal desacato porque la Sala Constitucional no está integrada por jueces sino por comisarios políticos del régimen de facto que encabeza Nicolás Maduro, por tanto, no es un tribunal ni dicta sentencias. En todo caso, aun cuando entre la oposición y el chavismo existiera ese acuerdo, de permitir el regreso como diputados de los que perdieron la investidura a cambio de levantar el supuesto desacato ese acuerdo sería nulo, por inconstitucional”, sostuvo Luis Alfonso Herrera, constitucionalista e investigador de los temas legislativos.
Sobre este aspecto, el politólogo Fernando Spiritto pondera que la presencia de los pesuvistas en el hemiciclo de la AN debilita la tesis del desacato como bandera del Gobierno. Un aspecto ilustrativo de esta afirmación es que los diputados oficialistas han evitado dirigirse a Juan Guaidó como presidente, dado que es la máxima autoridad del Legislativo, con lo cual se quedan con el nombre de “director de debates”.
“El PSUV, entre otras cosas, buscar atacar a la AN desde adentro. Pero sobre todo buscará banalizar el debate, llenarlo de neolengua, por cierto con la colaboración de la oposición -con la excepción de los diputados que integran la fracción 16 de Julio-, ganar tiempo y engañar a los gobiernos extranjeros, distraer la atención y contribuir a algo que ya la oposición por sí sola viene haciendo: Perder el tiempo en temas, acuerdos y debates intrascendentes, al no estar orientados a la prioridad, que es hacer todo lo necesario, con apoyo internacional, para poner fin a la usurpación y, con ello, también detener la destrucción humanitaria y nacional que está, a la fecha, condenando a la desaparición al gentilicio venezolano”, aseguró Luis Alfonso Herrera.
Fernando Spiritto aseveró que ni aún apoyados con la muleta de los grupos opositores minoritarios, que secundaron la Mesa de Diálogo Nacional y tienen una precaria representación en la AN, los pesuvistas han logrado por la vía legal imponerse en el Legislativo. Aunque consideró que la estrategia del Gobierno no está del todo develada, sostuvo que las maniobras podrían aclararse conforme se acerquen las elecciones parlamentarias y deba escogerse a un nuevo Consejo Nacional Electoral (CNE).
Voces censuradas
El constitucionalista Luis Alfonso Herrera va más allá y enfatiza que a los parlamentarios del PSUV “no se les debe dar ni voz ni voto como diputados, pues no lo son. Hacerlo es actuar de forma contraria a derecho”.
¿En qué se sustenta esta afirmación?
“Las personas que tenían la condición de diputado según los resultados de la Elección Parlamentaria de 2015, y asumieron otros cargos públicos que exigen dedicación exclusiva en el Ejecutivo o algún otro organismo del Estado perdieron de forma automática esa condición por expresa disposición de la Constitución. Los que sólo se incorporaron a la ANC también perdieron su investidura, pero no por asumir un cargo público. Esa constituyente no existe de iure sino de facto, pero además se han dedicado de forma exclusiva a una labor diferente a la de diputado, que demanda justamente dedicación exclusiva salvo los supuestos expresamente indicados en el Artículo 191 de la Constitución”, destacó Herrera.
En ese sentido, la diputada Tania Díaz denunció, el 8 de octubre, que el presidente de la AN violó el Reglamento Interior y de Debates al silenciar los audios de las intervenciones de los diputados del Bloque de la Patria.
“Fiel a su inveterada costumbre de no cumplir las leyes, el señor Guaidó viola flagrantemente el artículo 74 del Reglamento Interior y de Debates de la Asamblea Nacional”, aseguró Díaz. En la misma sesión del 8 de octubre, el diputado Juan Pablo Guanipa (Primero Justicia) indicó a Francisco Torrealba, jefe de la bancada pesuvista: “Usted no es diputado, se puede salir de este recinto porque usted no tiene ese cargo”. Torrealba, también constituyente, fue Ministro del Trabajo.
Las perlas revolucionarias
A continuación, algunas de las ideas expresadas por los representantes de la bancada roja tras su regreso al Parlamento:
-“Ustedes están jugando a debilitar a las autoridades legítimas: Al Presidente Nicolás Maduro, al canciller Jorge Arreaza para que no haya una justa reclamación del territorio, pero existe la determinación de nuestro pueblo y de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana como ocurrió con el incidente de los buques que estaban explorando en el territorio, y que fueron sacados por la determinación”, dijo el diputado Saúl Ortega.
Sus palabras surgieron durante el debate del Acuerdo sobre el Esequibo que aprobó la AN, el 1 de octubre, y al que se opusieron 38 pesuvistas retornados al Legislativo.
-“Un diputado que tenga amistades con organizaciones que descuartizan seres humanos, con organizaciones que trafican con drogas, con organizaciones paramilitares, debería separase de su cargo. Eso es lo que le corresponde al colega Guaidó. Si él tuviera dignidad se separa de su cargo como parlamentario para facilitar las investigaciones de sus lazos de amistad con ‘Los Rastrojos’”, esgrimió Francisco Torrealba, al pedir la separación de Juan Guaidó de su cargo para investigar supuestas relaciones con los paramilitares.
-“Les hemos dicho que los ayudaremos a salir del desacato, para que así le podamos dar un ejemplo de hacer política en el país, permitiendo que se dé el debate, diciendo lo que tengamos que decir sin caer en la violencia”, sostuvo Francisco Torrealba, el 24 de septiembre, cuando el ala oficialista volvió a la AN.
-“En el marco de la Constitución se establece que el último intérprete es la Sala Constitucional del TSJ. En ese sentido, ante el desacato de la AN, será la Sala la que determinará si los diputados que han aceptado cargo público pierden su investidura”, afirmó Pedro Carreño, el 24 de septiembre, cuando el regreso pesuvista fue fustigado por la mayoría del Parlamento.
