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03 junio 2026

Aunque Nicolás Maduro quiere dividir, oposición mayoritaria respalda liderazgo de Guaidó

El Gobierno insiste en su plan de lograr adversarios a la medida, pero el presidente del Parlamento sigue capitalizando el reconocimiento internacional y la capacidad de movilización. Nicolás Maduro no cesa en su empeño de forjarse una oposición a su medida. Este objetivo manifiesto lo evidenció para las cuestionadas elecciones presidenciales de mayo 2018, y… Seguir leyendo Aunque Nicolás Maduro quiere dividir, oposición mayoritaria respalda liderazgo de Guaidó

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Redacción LGA | 28 agosto 2019

El Gobierno insiste en su plan de lograr adversarios a la medida, pero el presidente del Parlamento sigue capitalizando el reconocimiento internacional y la capacidad de movilización.

Nicolás Maduro no cesa en su empeño de forjarse una oposición a su medida. Este objetivo manifiesto lo evidenció para las cuestionadas elecciones presidenciales de mayo 2018, y lo retoma cada vez que se refiere a sus contrincantes con lo que él llama “todas las oposiciones”, dentro de las que incluye a sectores que disienten del método de lucha del presidente interino Juan Guaidó. Sin embargo, en la práctica, estos grupos carecen de la legitimidad y del peso político de la amenazada Asamblea Nacional (AN).

“Sean electoralmente importantes o no esos sectores de la oposición, lo cierto es que el reconocido por sus aliados internacionales y único con relativa capacidad de movilización de los ciudadanos opositores es Guaidó”, puntualiza el politólogo Ángel Álvarez.

Sostiene que las “oposiciones” están enfrentadas no sólo por el liderazgo político, sino también según las diferencias estratégicas y programáticas.  “Recomponer la coalición resulta altamente improbable. El fraccionamiento de las élites es natural en una poliarquía pero mal para democratizar. Cada grupo representa a un sector del electorado y cada uno tiene poder de toma decisiones en su sector”, insiste.

El analista es enfático al advertir que la insistencia de Maduro en abrir paso a los grupos minoritarios de la oposición parte del objetivo de incentivar la división dentro de sus adversarios, y, al mismo tiempo, reducir la importancia de Guaidó. Este último fin es fraguado por el gobernante al colocar al presidente encargado al mismo nivel de los dirigentes invocados desde Miraflores.

Buscan capital

Para Fernando Spiritto, también politólogo, los sectores minoritarios de la oposición responden a los “coqueteos” de Maduro por su interés en obtener capital político. Sin embargo, subraya que “esos grupos opositores representan a sectores ínfimos de la población”.

Spiritto coincide con Ángel Álvarez en que el sector opositor que respalda a Juan Guaidó tiene reconocimiento dentro y fuera del país, y acotó que Maduro usa al ala minoritaria de sus contrincantes para hacerse de una legitimidad que le es esquiva.

Recuerda que el objetivo divisor de Maduro es de vieja data y sobre eso trabaja incesantemente.

Añade que Maduro y su gobierno evidencian con sus llamados a las “oposiciones” que no existe un interés real por alcanzar acuerdos que despejen el camino para solventar la crisis institucional del país. Subraya que esta intención se ratifica con las advertencias sobre la clausura del Parlamento, el cual es poder legítimamente constituido que alberga a las fuerzas mayoritarias de la oposición.

Fernando Spiritto exhorta a no sorprenderse sobre la paralización de las negociaciones, bajo el tutelaje de Noruega, por cuanto era previsible que el Gobierno lo haría ante su negativa a tranzar acuerdos para elecciones libres.

Las “oposiciones”

Aunque todos buscan cambios políticos en medio de la crisis institucional del país, los adversarios del gobernante de Nicolás Maduro se diferencian en los métodos de lucha para concretar el viraje.

La búsqueda de la transición. El presidente de la AN, Juan Guaidó, se juramentó como presidente interino o encargado el 23 de enero de este año, y emprendió la ruta para provocar la salida de Maduro e iniciar la transición. Aunque el gobernante sigue en su cargo, Guaidó se hizo del reconocimiento de 54 países y ha hecho el lobby para cercar a la revolución mediante el incremento de las sanciones internacionales.

Tras paralizarse la negociación, en la que tanto insistió Maduro, Guaidó aseveró que el régimen evidenció, una vez más, que representa el principal escollo para alcanzar una salida pacífica a la crisis.

“Tarde o temprano volverán a sentarse por las buenas o por las malas”, aseguró. El presidente encargado también denunció el plan del gobierno por clausurar al Poder Legislativo, a través de la fraudulenta Asamblea Nacional Constituyente (ANC).

Guaidó está respaldado por la mayoría del Parlamento y los principales partidos: Voluntad Popular (VP), Primero Justicia (PJ), Acción Democrática (AD) y Un Nuevo Tiempo (UNT).

“Soy Venezuela”. La plataforma está conformada por movimientos políticos y organizaciones civiles. Las caras más visibles de la coalición son “Vente Venezuela”, dirigido por María Corina Machado, y los partidos Alianza Bravo Pueblo (ABP), cuyo presidente es el ex alcalde Antonio Ledezma, y Convergencia; así como un grupo de diputados que conforman la fracción parlamentaria 16 de julio.

Este sector siempre fustigó el diálogo e insta a Guaidó y al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a que se invoque el Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR) y el artículo 187, numeral 11, sobre el ingreso de una misión extranjera al país.

AP, “Cambiemos” y Soluciones. El presidente de Avanzada Progresista (AP), Henri Falcón, quien fue el contrincante de Maduro en las elecciones de mayo de 2018 y avaló los comicios convocados ilegalmente por la Constituyente, llamó al Gobierno a retomar el camino del diálogo. 

“La única certeza sobre un futuro de gobernabilidad, estabilidad y recuperación de Venezuela se basa en un proceso de negociación claro; inclusivo y transparente”, esgrimió. Falcón admitió que contrató un lobby estadounidense, pero no con fines electorales sino para gestionar ayuda humanitaria para el país.

Por su parte, “Cambiemos”, organización liderada por el diputado Timoteo Zambrano, cuestiona los mecanismos de la ruta que encabeza Guaidó y también rechazó la forma cómo la AN aprobó la reincorporación al TIAR, tras la campaña hecha por el sector de María Corina Machado y Antonio Ledezma.

Claudio Fermín, ex candidato presidencial y presidente de “Soluciones para Venezuela”, anda en defensa de la lucha por el país, “superando el sectarismo y la polarización”. Defiende, junto a otros sectores entre los que está el ex alcalde chavista Juan Barreto, la Alianza por el Referendo Consultivo para preguntar al país si desean elecciones generales.

Nueva plataforma. Jesús Torrealba, ex secretario de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), junto a dirigentes como Simón García y el periodista Francisco Bautista, entre otros, creó la plataforma “Estamos Unidos”.

El argumento de este sector es que “el régimen de Maduro es claramente inviable hasta para los chavistas, y es urgente un cambio que le permita a Venezuela progresar. Pero, el precio de ese cambio no puede ser destruir lo que queda de Venezuela”.

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