En la aldea
20 enero 2026

Reporte de Análisis Energético: 20 de enero de 2026

El mercado petrolero atraviesa una fase de alta volatilidad, marcada por tensiones geopolíticas en Irán, Venezuela y Europa del Este. Las proyecciones de sobreoferta no se cumplen, la demanda se mantiene firme y la geopolítica vuelve a dominar la formación de precios.

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TRUMP PRESIONA A IRÁN Y VENEZUELA, EL MERCADO REACCIONA

En lo que pareciera un regreso a la década de los años 70 del siglo pasado, el mercado petrolero atraviesa una etapa de volatilidad debido a la inestabilidad política en países productores, en particular en Irán y Venezuela. Así, se contraponen los factores geopolíticos y climáticos a las proyecciones de un exceso de oferta que han venido pesando sobre los precios.

Por otro lado, igualmente relevante, las estimaciones de crecimiento de la producción no se están cumpliendo ni dentro ni fuera de la OPEP, mientras que la demanda continúa creciendo, impulsada en parte por la expansión de la reserva estratégica en China y por mejores resultados económicos a nivel global, incluso en Estados Unidos.

Volatilidad geopolítica

Las decisiones cambiantes del presidente Trump respecto al manejo de la crisis iraní y lo que parece ser su creciente influencia en Venezuela han tenido repercusiones significativas en las expectativas del mercado. A mitad de la semana, ante una posible intervención militar estadounidense en Irán para frenar la brutal represión del régimen islámico contra manifestantes opositores, los precios superaron los $66/bbl (Brent); sin embargo, la cancelación de dicho ataque eliminó gran parte del incremento inicial.

De manera similar, el conflicto entre Rusia y Ucrania continúa afectando el mercado. Rusia realiza ataques continuos contra ciudades ucranianas y objetivos civiles, con el fin de debilitar la moral de la población, mientras que Ucrania dirige sus ofensivas contra el sistema energético ruso, buscando debilitar su capacidad económica. En estas últimas acciones se han registrado daños en el terminal marítimo del Consorcio del Oleoducto del Caspio (CPC) en Yuzhnaya Ozereevka, en el mar Negro, lo que ha reducido la capacidad exportadora de Kazajistán en aproximadamente un 10% tras el ataque de drones ucranianos.

El petróleo como estrategia

El mercado petrolero y la región entera siguen con atención los acontecimientos en Venezuela, aunque sin emitir juicios concluyentes, dada la complejidad de evaluar el impacto neto en el balance petrolero mundial. El amplificador de la Casa Blanca promueve el crecimiento de la producción en Venezuela, aunque sin una línea de tiempo clara.

Es probable que el reciente involucramiento estadounidense en Venezuela, en particular en el petróleo, esté estratégicamente diseñado como contrapeso a la política energética de la OPEP+, particularmente en relación con los países del Golfo Pérsico, quienes han transitado de una estrategia de recortes de producción reactivos al movimiento de precios a otras orientadas a recuperar cuota de mercado en América (Estados Unidos, Brasil, Guyana y Canadá).

Dicha estrategia, implementada durante 2025, ha logrado victorias parciales, pero al costo de agotar anticipadamente gran parte de su capacidad de producción ociosa. El redireccionamiento de inversiones hacia proyectos de gas natural, la transición energética y los desarrollos de largo plazo también han tenido su impacto en la producción, que al inicio del año se encuentra por debajo de lo anunciado.

Equilibrio geopolítico

El compromiso de suministro a largo plazo de los países con China, junto con la integración en los sistemas de comercialización asiáticos, ha fortalecido la interdependencia comercial sin afectar los vínculos de seguridad existentes con Estados Unidos. Esta situación ejemplifica una estrategia de cobertura que prioriza la flexibilidad por encima de la exclusividad en las alianzas internacionales, lo que pareciera ser la mejor respuesta a la nueva visión geopolítica de la Casa Blanca.

Resumen del mercado

En síntesis, el mercado petrolero ha respondido de manera dinámica a los sucesos geopolíticos en Irán, Venezuela y demás zonas relevantes, en un contexto de oferta abundante pero cada vez menos holgada, de demanda sostenida y de un suministro que no cumple plenamente con las expectativas. Al cierre del viernes 16 de enero, los crudos Brent y WTI registraron cotizaciones de $64,13/bbl y $59,34/bbl, respectivamente, un aumento cercano al 1% respecto de la semana anterior.

VENEZUELA

¿Verdadera voluntad de cambio o huida hacia adelante?

Venezuela atraviesa actualmente un momento crucial de su larga historia petrolera. Aunque posee una de las mayores reservas probadas de petróleo y gas del mundo, sufre los efectos de haber desmantelado su industria y hoy es incapaz de transformar ese potencial en producción sostenible, crecimiento económico, estabilidad política y confianza internacional. Según declaraciones del presidente Trump, la intervención norteamericana traerá cambios significativos al país, en particular en su industria petrolera.

El establecimiento chavista parece estar reaccionando a la presión estadounidense, promoviendo transformaciones políticas y legislativas que el país venía reclamando durante lustros, infructuosamente. Está por verse si esto contará con el apoyo de la base chavista y, en particular, de las fuerzas militares.

El control tutelar estadounidense

La administración Trump implementó rápidamente un mecanismo, a través del petróleo, que luce mucho como un control tutelar. El argumento es que, para evitar una guerra civil y estabilizar la situación política y económica de Venezuela, era preferible ejercer dicho control a través de Delcy Rodríguez, quien asumió funciones propias del jefe de Estado por mandato del Tribunal Supremo de Justicia, aparentemente para minimizar cuestionamientos sobre su legitimidad. Como es solo natural, el discurso de Delcy Rodríguez y del nuevo régimen que emerge con ella es que Venezuela es un país soberano y que la relación con los EE. UU. es solo transaccional y busca sacar a Venezuela del aislamiento internacional en el que se encuentra.

En todo caso, mientras el régimen se pone de nuevo la máscara de las instituciones, tras la intervención militar del 3 de enero y la extracción forzada de Maduro, las autoridades declararon un régimen de excepción y ordenaron la detención de individuos que supuestamente apoyaran la incursión estadounidense, intensificando así la represión y reactivando la llamada puerta giratoria de los presos políticos.

Reformas legislativas controvertidas

En paralelo, tanto la oposición legítima como actores internacionales solicitaron el reconocimiento de la victoria electoral de Edmundo González, calificando de ilegítimo el ascenso de Delcy Rodríguez. El gobierno estadounidense hizo caso omiso de esos llamados y el 5 de enero de 2026 se instaló la legislatura correspondiente al período 2026-2031, bajo el control del chavismo. Esta nueva Asamblea Nacional, cuya legitimidad también es cuestionable, anunció que se abocaría a profundas reformas legales, incluyendo modificaciones a la Ley del Sistema Eléctrico y a la Ley Orgánica de Hidrocarburos, esta última considerada parcialmente responsable de la falta de competitividad del sector petrolero nacional.

Comercialización bajo condiciones estadounidenses

A pesar de los alardes de soberanía del régimen de Caracas, el hecho es que la anunciada comercialización del crudo venezolano a precios de mercado, bajo las condiciones definidas por la Casa Blanca, ya ha comenzado. El petróleo tiene como destino el mercado norteamericano y se han activado los fondos fiduciarios en los que se acumularía el producto de esas ventas, como protección frente a procesos legales de los acreedores. El secretario del Tesoro, Scott Bessent, prometió derogar las sanciones asociadas y mantener reuniones con el Banco Mundial y el FMI para restablecer las relaciones con Venezuela.

Asimismo, según las agencias Reuters y Bloomberg, se revisaron los términos de la licencia de Chevron, se otorgaron licencias de la OFAC para operaciones comerciales con crudo venezolano y se establecieron mecanismos administrativos para gestionar los flujos de fondos hacia el BCV. Paralelamente, se inició el proceso de reapertura de la embajada estadounidense en Caracas y se realizó una visita oficial del director de la CIA, John Ratcliffe.

Perspectivas de estabilización

Diversos actores económicos en Venezuela, así como la administración estadounidense, consideran que el país avanza hacia una fase de estabilización como parte inicial del plan de transición presentado por Marco Rubio. Paralelamente, se desarrollan los elementos de la segunda fase, centrados en la reactivación de la industria petrolera.

Sin embargo, solo se prevén resultados inmediatos de las actividades de Chevron y de otras empresas previamente autorizadas, ya que el resto de las inversiones potenciales dependerá de la competitividad que ofrezcan las reformas legales anunciadas y de las garantías jurídicas y personales brindadas en futuros procesos de contratación de bloques petroleros. La estabilidad general y la legitimidad del régimen continúan siendo factores determinantes en las decisiones de inversión.

También es posible que los ya negociados proyectos de gas natural a Trinidad puedan ser retomados a pesar de las nuevas incertidumbres que introduce la nueva estabilidad, aunque esto parezca una contradicción en términos.

El futuro político incierto

Surge, finalmente, la interrogante sobre si la estabilización actual buscará prolongar la vigencia de un gobierno deslegitimado o bien conducirá, en una tercera fase, a un proceso de democratización que respete la voluntad popular manifestada en julio de 2024 o bien a nuevas elecciones generales.

Integración en el sistema energético estadounidense

En el marco de los esfuerzos estadounidenses por integrar rápidamente el crudo venezolano en su sistema energético, se reporta que se está considerando sustituirlo por un crudo más ligero para almacenarlo en la Reserva Estratégica de Petróleo (SPR), mientras que el crudo venezolano se destina a las refinerías del Golfo de México.

Además, el Banco Central de Venezuela (BCV) ha sido autorizado por la OFAC a recibir los primeros ingresos provenientes de la venta de crudo previamente bloqueado, destinando hasta 500 millones de dólares a importaciones para el sector agroindustrial, lo cual favorecerá al mercado cambiario en el nuevo contexto.

Nicolás Maduro ya parece ser solo una hoja manoseada y amarillenta de la historia chavista, al menos en el libro de sus hasta hace poco camaradas, seguidores y socios.

OPERACIONES PETROLERAS

Las actividades petroleras durante esta última semana se centraron en la normalización de los procesos, seriamente afectados por el bloqueo naval, y en el apuro posterior para redirigir los cargamentos al mercado norteamericano.

Los campos de producción han estado abriéndose con resultados diversos. En Occidente se recuperó casi todo lo afectado, mientras que en la Faja del Orinoco, en el oriente del país, la recuperación ha sido más lenta.

Producción semanal

La producción de esta semana fue de 843 mil barriles por día (Mbpd), distribuida geográficamente como sigue:

  • Occidente: 238 Mbpd (Chevron: 102 Mbpd)
  • Oriente: 112 Mbpd
  • Faja del Orinoco: 493 Mbpd (Chevron: 126 Mbpd)
  • TOTAL: 843 Mbpd (Chevron: 228 Mbpd)

Refinación

En las refinerías nacionales se procesaron 218 Mbpd de crudo y de productos intermedios, con un rendimiento de 76 Mbpd en gasolina y 62 Mbpd en diésel.

Exportaciones

No existe información oficial sobre los volúmenes de exportación. Solo podemos estimar que se liquidarán unos 20 millones de barriles del crudo almacenado, además de lo que Chevron transporta rutinariamente al mercado norteamericano. Esto corresponde a una exportación de alrededor de 830 Mbpd de crudo en enero. Estimamos el precio promedio logrado en este proceso de venta de crudo en $49,6/bbl.

M.Juan Szabo, Analista Internacional de Energía
Luis Pacheco, Académico no-residente del Baker Institute

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