En la aldea
31 agosto 2025

James Story: Nada indica una acción dentro de Venezuela ahora, pero sin la presión de una fuerza internacional Maduro no saldrá

El diplomático de carrera que estuvo al frente de las gestiones de Washington para Venezuela entre los años 2018 y 2023, no ve un ataque inminente contra Maduro y su cúpula. Sin embargo, sí cree que el despliegue militar estadounidense podría generar fisuras importantes dentro del oficialismo.

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Alejandro Hernández | 31 agosto 2025

El embajador, James Story, hace un análisis realista y descarnado que pone en su justa dimensión las expectativas sobre la avanzada militar en el Caribe y la política de presión de la administración Trump hacia el régimen venezolano. Afirma que la apuesta no es una invasión, sino lograr un “quiebre interno en el chavismo que saque a Maduro del poder”. 

Asimismo, Story, destacó la importancia de que el liderazgo opositor dibuje cuál será el escenario en Venezuela, inmediatamente después de la salida del régimen de Miraflores: “nadie se va a arriesgar a una acción ofensiva sin saber qué pasará el día después de que Maduro no esté”, sostuvo. 

No entró en detalles sobre las notorias diferencias que hay entre el secretario de estado, Marco Rubio, y el enviado especial, Richard Grenell; pero a modo de primicia señaló que en el primer periodo del presidente Trump, Grenell también estuvo en conversaciones privadas con el chavismo: “cuando iniciamos la negociación en 2020, él estaba con Jorge Rodríguez en México y yo no tuve información sobre lo que conversaron”. 

¿Cuáles son las verdaderas expectativas que deben tener los venezolanos con el despliegue militar estadounidense en el Caribe?

Es importante empezar diciendo que Donald Trump no es un presidente al que le gusten las guerras, ni la intervención militar. Al punto, que siempre ha dicho que no es parte de lo que Estados Unidos debe hacer; por eso durante su campaña y sus primeros meses de gobierno ha hecho énfasis en comunicar su visión de salir de las guerras. Por otro lado, la flota enviada al Caribe no tiene capacidad para una invasión. Para una extracción sí, pero tampoco lo veo. 

¿Entonces cuál es la finalidad de ese despliegue militar?

Fundamentalmente dos cosas: hacer una demostración de fuerza en la región y apoyar a las organizaciones antinarcóticos que operan en el Caribe, esto último envía un mensaje importante al pueblo estadounidense. Sin embargo, creo que hay un aspecto importante que no se está contemplando en la mayoría de los análisis; y es que para cualquier presidente, a la hora de decidir una acción ofensiva, es estratégico saber cuál es el escenario que vendrá inmediatamente después. Esto con Venezuela no es claro y no es descartable que el país se convierta en un caos total, porque allá hay presencia de las FARC, el ELN, el Tren de Aragua; además, de los rusos, cubanos e iraníes. 

Otro antecedente a tener en cuenta, es lo que hicimos en Irán recientemente. Ahí entraron unos aviones, bombardearon los puntos que debían atacar y salieron; sin que hubiese envío de barcos, ni tropas. Así que si la decisión fuera entrar a Venezuela y atacar a Maduro y su cúpula militar, se haría con una operación similar; sin necesidad de desplegar buques, ni nada de eso. Conclusión, si pensamos con cabeza fría, veremos que no hay nada que indique una acción directa dentro de Venezuela por parte de Estados Unidos.  

¿Y por qué se ha hecho tanto énfasis en Venezuela por parte de los voceros de la administración Trump, si el objetivo no es Maduro?

En mi humilde análisis, Maduro no se va en este momento, pero esta presión que está ejerciendo Washington puede causar problemas internos importantes para él.  Entiendo que la estrategia es apostar por un quiebre dentro del chavismo que pueda obligar a Maduro a dejar el poder. En Venezuela hay muchos militares que no están ligados a violaciones de derechos humanos, ni a delitos graves como el narcotráfico; por el contrario, son miembros de la Fuerza Armada que ayudarían en la reconstrucción de una Venezuela democrática. Pero volvemos al punto que acabamos de tocar: nadie se va a arriesgar sin saber qué viene después. Por eso, insisto en que la heroica María Corina Machado debe transmitir con claridad cuál es el plan para el día siguiente a que Maduro no esté. Eso es importantísimo.

¿El plan para el día después no debería ser cumplir con lo que los venezolanos decidieron el 28 de julio de 2024?

Es muchísimo más complicado que eso. No es solo poner a Edmundo González de presidente, hay que reinstitucionalizar al país. ¿Qué va pasar con los poderes públicos, con la Fuerza Armada, con el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), entre muchas otras instituciones más? No es sencillo, porque el chavismo tiene veinticinco años enquistado en el poder y ha convertido al Estado venezolano en una mafia. Prácticamente hay que empezar de cero, por eso creer que es solo poner a Edmundo de presidente y ya, es muy equivocado. 

¿A qué atribuye este cambio repentino de la política de Washington hacia Maduro?

Me da pena decirlo, pero es bastante obvio que ha existido falta de coherencia. Por un lado renovamos la licencia a Chevron, pero esa decisión fue vista como una traición; entonces ahora hacemos este despliegue de fuerza para equilibrar las cosas. Eso no es coherente y hace que sea difícil entender cuál es la verdadera política que tiene esta administración para Venezuela. No hay que perder de vista que la crisis venezolana es el principal problema de la región, estamos hablando de nueve millones de migrantes.

La situación con Venezuela para el presidente Trump no es fácil, porque él quiere acabar con la migración ilegal y también tener acceso a petróleo. La verdad yo no veo a esta administración tan enfocada en las cuestiones de democracia, ni de derechos humanos. La mejor demostración de esto es que han aplaudido a Nayib Bukele y su gobierno anticonstitucional. Con Venezuela no hay política fácil. 

Desde su experiencia ¿cuál considera que es la vía para resolver el conflicto político en el país?

Aunque acabo de decirte que no veo que un ataque vaya a pasar ahora, pienso que solo a través de la presión internacional es como se podrá lograr una transición en Venezuela, porque ha quedado demostrado que la dictadura de Maduro jamás va a compartir el poder con nadie distinto a ellos. Ya la oposición ha hecho todo: protestar, negociar, ir a las urnas electorales, etcétera; por eso tengo simpatía por el apoyo internacional. Es la única forma de librarnos de esta pesadilla.  

Nosotros, cuando estábamos en la embajada, también pensamos que habría un detonante interno en el chavismo, es decir, dentro de la cúpula; y que ellos mismos iban a tomar la decisión de salir de Maduro. Eso casi pasó el 30 de abril de 2019 en abril 2019, lamentablemente no se concretó y quedó atrás. Pero seamos claros, hoy, además de una fuerza internacional para ayudar al pueblo venezolano, ¿qué otra cosa hay?La esperanza no es una manera de actuar, no es un plan.

El subsecretario de estado, Christofer Landau, dijo hace unas semanas que “los venezolanos deben levantarse y reclamar su propia libertad”, ¿qué opina de esta declaración?   

La pondría como otro elemento indicador de que este grupo de barcos no va a entrar a Venezuela, porque si el propio Landau está diciendo que son los venezolanos quienes deben levantarse… 

Otro punto en esa dirección, es el problema regional que habría, porque Colombia y Brasil son quienes tienen las fronteras más grandes, pero sus presidentes no van a permitir que usemos sus territorios.

¿Qué Rusia en rol podrían tener Rusia y China en todo esto?

Rusia, ninguno; ellos están de lleno con el problema en Ucrania. Lo que tienen en Caracas es un portavoz payaso. Para Rusia, Venezuela es un espacio para fastidiar a los Estados Unidos. En el caso de China, su visión es de negocios y de acceso a petróleo. Ellos nunca han tomado la decisión de ayudar, apoyar o hacer algo militarmente a favor de Maduro. Nunca. Ahora bien, Irán y Cuba sí son un problema; por ejemplo, el nuevo embajador enviado por La Habana fue jefe de inteligencia G2. Eso no es casualidad, mandaron a un hombre con experiencia en espionaje para cuidar a su colonia. Porque, lamentablemente, Venezuela es colonia de Cuba.

Irán, por su parte, despachó drones a Venezuela y ha estado dictando capacitaciones tecnológicas para una ofensiva militar. Por eso, para mí, estos últimos dos son más problemáticos que Rusia o China.

¿Quién está ganando la pelea entre el secretario de estado Marco Rubio y el enviado especial Richard Grenell? 

Hace tres semanas estaba ganando Grenell, hoy Rubio; pero quién sabe qué pasará luego. Desconozco si él sigue hablando con el régimen hoy, pero te puedo decir que en 2020 él estuvo en México con Jorge Rodríguez, cuando estaba empezando ese proceso de negociación. En ese momento yo era embajador para Venezuela y nunca recibí nada de información sobre sus conversaciones. Esto no lo había dicho antes, pero refleja la forma cómo siempre ha operado el presidente Trump y también prueba que el rol de Grenell es de vieja data. 

¿Por qué fracasó la negociación de Barbados?

Bueno, yo no estuve en ese proceso después de que salió de México, porque mi trabajo para Venezuela terminó en mayo de 2023. Pero te puedo decir cuál es la razón por la que han fracasado todas las negociaciones que se han intentado, y es porque el madurismo no quiere salir del poder, ni tampoco compartirlo. 

Sin embargo, no sé si considerar a esta última de México y Barbados como un fracaso total, porque gracias a ella se realizaron las primarias y luego la elección presidencial. Por esta negociación Maduro cometió un error que no repetirá nunca más: dejar a la gente votar. Debido a eso se vio obligado a hacer un fraude que hoy lo tiene en un aislamiento internacional completo. Al menos tenemos eso…

¿Por qué la administración Biden decidió liberar a Alex Saab?

Esa fue una decisión tomada de otros, yo no estuve involucrado; pero seguramente pensaron que ese gesto podía ayudar en la negociación de cara a las presidenciales. La verdad es que no lo sé. 

Pero usted sí estaba cuando sacaron a Carlos Malpica Flores, sobrino de Cilia Flores, de la lista de sancionados del Departamento del Tesoro, ¿a qué obedeció esa decisión?

Eso y la liberación de los narcosobrinos fueron medidas que tomamos para fortalecer la negociación, la meta era llegar a la elección con algo de condiciones y garantías. También recuerda que había un grupo grande de norteamericanos secuestrados en Venezuela. Hoy es fácil opinar y verlo todo con nitidez, pero en aquel momento no podíamos saber lo que terminó pasando el 28 de julio. 

¿Por qué no funcionó el plan del 30 de abril de 2019?

Yo estaba ese día en Miami, para este caso es mejor hablar directamente con el expresidente Juan Guaidó o con Leopoldo López. Pero para mi es significativo que personas del Servicio Bolivariano de Inteligencia (SEBIN) que se hayan rebelado, es una evidencia más de que en los principales organismos de seguridad del régimen hay funcionarios que quieren que Maduro se vaya.  

En ese plan del 30 de abril estaba involucrada gente como el entonces presidente del TSJ, Maikel Moreno, y hasta el sancionado Raúl Gorrín. Pero, al final, el temor a Maduro y a los cubanos fue más fuerte. 

¿Cómo ve a la oposición hoy?

Es fundamental que definan claramente cómo sería el día después de Maduro y deben volver a organizarse, porque hoy lucen muy fragmentados, pareciera que cada quien anda por su lado. María Corina es la líder, la conozco bien, es una persona heroica; pero aunque ella es quien ganó la primaria y manda, hay una parte de la oposición que sigue buscando sus propios beneficios. Eso debe ordenarse cuanto antes. 

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La opinión emitida en este espacio refleja únicamente la de su autor y no compromete la línea editorial de La Gran Aldea.
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