¿Rusia de verdad quiere competir con EE.UU. en ser protagonista en la crisis venezolana?, ¿quién habrá cancelado los boletos de última hora en República Dominicana?, ¿quién de los que no viajó estará al frente del gobierno de Nicolás Maduro?, ¿el bono PDVSA2020 es un dolor de cabeza para Juan Guaidó?

El rol de Rusia
Rusia quiere ser parte de la solución del conflicto venezolano, algo en lo que hasta ahora el protagonismo ha sido asumido por Estados Unidos. En medio de un cambio en las estrategias del chavismo para lidiar con la presión internacional, y tras la desarticulación de la mediación promovida por Noruega, llama la atención que se concrete un viaje de Nicolás Maduro a Moscú. De hecho, Maduro optó por reunirse con su homólogo ruso, Vladimir Putin, antes que exponerse en la Asamblea General de la ONU. Desde hace meses se había planteado un nuevo encuentro con su gran aliado y sólo ahora se materializó. Se verán en lo inmediato las implicaciones de esta reunión.
Acceso sin privilegios
La movilización de los integrantes de la delegación del régimen de Nicolás Maduro a Nueva York, para participar esta semana en la agenda de actividades de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), no pudo darse según su plan inicial. Intentaron llegar a Estados Unidos en un vuelo privado, pero eso no fue posible. Tras hacer parada en República Dominicana tuvieron conocimiento de la restricción, lo que generó una nota de protesta de su parte, pero igual tuvieron que comprar boletos en una aerolínea comercial para poder seguir camino a Estados Unidos.
Movimientos inusuales
Lo cierto es que esta semana los líderes del régimen coinciden fuera del país. Nicolás Maduro, por su visita a Moscú, se llevó en la comitiva a Jorge Rodríguez, Simón Zerpa, Manuel Quevedo y a Tareck El Aissami. Su vicepresidenta ejecutiva, Delcy Rodríguez, acudió a la ONU con el canciller Jorge Arreaza. Por su parte Diosdado Cabello, presidente la Asamblea Nacional Constituyente (ANC), emprendió viaje a Corea del Norte. Lo menos que se puede decir es que son movimientos inusuales, ni qué decir de tantas ausencias.
Corre el reloj de la deuda
El 27 de octubre está programado el pago de capital e intereses del bono PDVSA2020 por cerca de 900 millones de dólares. En abril la Asamblea Nacional (AN) autorizó las gestiones para cubrir 71,5 millones de dólares correspondientes a los intereses del bono con el fin de proteger a Citgo, pues 50,1% de sus acciones sirven de garantía a esos papeles; pero en esta ocasión resulta cuesta arriba. No se han alcanzado acuerdos con los tenedores de bonos, el monto involucrado en el pago es elevado y el margen de acción de los representantes de Juan Guaidó es limitado para honrar el compromiso. Corre el reloj y las opciones se agotan. Resta esperar que finalmente Donald Trump emita una orden ejecutiva que le dé protección de los acreedores a los activos de Venezuela en su territorio, algo que no ha ocurrido pese a la gestión de los representantes de Guaidó.

