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03 junio 2026

Acólitos del diálogo madurista buscan escalar representatividad

Más allá de su insistencia en un “diálogo inclusivo”, los 6 partidos, con disensos de la mayoría opositora, no tienen garantías de que el oficialismo ceda en ninguna solicitud, pero insisten en abonar el terreno con el capital semilla que la revolución les regó. Las partidos Avanzada Progresista, Cambiemos, Soluciones para Venezuela, Movimiento al Socialismo… Seguir leyendo Acólitos del diálogo madurista buscan escalar representatividad

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Redacción LGA | 24 septiembre 2019

Más allá de su insistencia en un “diálogo inclusivo”, los 6 partidos, con disensos de la mayoría opositora, no tienen garantías de que el oficialismo ceda en ninguna solicitud, pero insisten en abonar el terreno con el capital semilla que la revolución les regó.

Las partidos Avanzada Progresista, Cambiemos, Soluciones para Venezuela, Movimiento al Socialismo (MAS), Bandera Roja (BR) y Esperanza por el Cambio se convirtieron, la segunda quincena de septiembre, en los seis acólitos del cuestionado gobierno de Nicolás Maduro, tras firmar sin empachos el llamado “Acuerdo Nacional por la Paz”.

Más allá de su insistencia en un “diálogo inclusivo y nacional”, tras la paralización de las conversaciones en Barbados con la anuencia de Noruega, las referidas organizaciones no tienen garantías de que el oficialismo ceda en ninguna solicitud, pero insisten en abonar el terreno con el capital semilla que la revolución les regó.

“Estos grupos que se unieron al acuerdo de Maduro no tienen ninguna representatividad. Se trata de sectores muy minoritarios pertenecientes a fuerzas políticas cada vez más desacreditadas ante la ciudadanía y la opinión pública. Deliberadamente el sistema de medios de comunicación públicos y privados que controla el régimen, les ha otorgado una cobertura proporcionalmente mucho mayor a la que tendrían en condiciones de pluralidad y libre acceso a la información”, enfatizó Miguel Ángel Martínez Meucci, especialista en negociación.

En este sentido, el analista cree que la mediación de Noruega, en realidad, no ha sido desechada e interesa a la cúpula de Maduro porque le permite ganar tiempo, incorporar a actores foráneos más moderados que Estados Unidos o Colombia, volver a poner al gobernante y sus delegados como cabeza de cualquier negociación y, a la postre, así restar fuerza a otro tipo de negociaciones secretas, además de explorar la posibilidad de levantar o al menos aliviar las sanciones foráneas.

“Se reafirma así el hecho de que una negociación orientada a la salida de Maduro del poder, así como a un cambio de régimen político, amerita presiones multilaterales bastante mayores a las ejercidas hasta ahora”, acotó.

El analista venezolano, profesor de Estudios Políticos de la Universidad Austral de Chile, explicó que el sector dirigido por Maduro nunca ha tenido la voluntad real de acordar condiciones para una eventual salida electoral. De allí su táctica en postergar las conversaciones con la delegación del presidente de la Asamblea Nacional (AN), Juan Guaidó, y maniobrar con las herramientas a su alcance.

Dentro de esas herramientas figura el acercamiento con la oposición a la carta. De hecho, la exposición que han concedido los medios de comunicación del Estado así lo demuestran, porque hasta han rebatido los señalamientos del grueso opositor que los tilda de “grupos minoritarios”.

Pero, ¿cuál es la representatividad real de los firmantes?

Henri Falcón, obtuvo 1.927.958 en las presidenciales de mayo de 2018 a las que concurrió como contrincante de Maduro. Militar retirado y antiguo chavista preside Avanzada Progresista (AP). El dirigente, que fue dos veces alcalde de la ciudad de Barquisimeto y dos veces gobernador de Lara, participó en los comicios del año pasado pese a que hasta la comunidad internacional cuestionó la ausencia de garantías para que el voto se diera en libertad.

Dos días después de la firma del acuerdo en la Casa Amarilla, a la que envió como emisario al secretario general de su partido, Luis Augusto Romero, Maduro hizo gala de su discurso descalificador al cuestionar la gestión regional de Falcón: “El tal Henri Falcón, fue un incapaz, da vergüenza que usted haya sido gobernador del estado Lara”.

Avanzada Progresista sólo tiene 2 diputados de los 112 opositoresen la Asamblea Nacional (AN): Julio César Reyes, quien cuestionó la adhesión al Acuerdo y hasta fue sacado del grupo de WhatsApp del partido, y María Teresa Pérez.

El argumento de Falcón para sumarse a la comparsa oficialista se basó en que “así como cuestionamos que en Noruega se sentarán 4 partidos en nombre de un país diverso, exigimos que el diálogo que recién inicia se amplíe”.

De acuerdo con el ex candidato presidencial, el diálogo no debe servir para hacerle comparsa, ni acatar órdenes o dictados de nadie. “Se da porque duele Venezuela. Porque quienes decidimos quedarnos aquí, vamos a dar la batalla desde la verdad y la razón para cambiar este gobierno nefasto”, esgrimió.

Las sombras de Timoteo Zambrano

A este diputado y presidente de Cambiemos lo persigue la duda y el paseo por varias organizaciones en los últimos años, pese a que su génesis política está en Acción Democrática (AD).

Fue uno de los garantes de la excarcelación del primer vicepresidente de la AN, Edgar Zambrano, la noche del 17 de septiembre. El parlamentario adeco estuvo detenido más de 100 días en Fuerte Tiuna.

La fracción parlamentaria de Cambiemos tiene 6 representantes: Timoteo Zambrano, José Antonio España, Maribel Guédez, José Gregorio Aparicio, Melva Paredes y Adolfo Superlano.

Timoteo Zambrano, sobre quien pesan señalamientos de traición, es uno de los diputados del Poder Legislativo con mayor número de inasistencias, son contadas las veces que sus colegas lo han visto. Con lo cual, su presencia, cuando retorne al Parlamento, será tan sorpresiva como el retorno de la bancada del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV).

Según el parlamentario, en cuya carrera política también figura su travesía por Un Nuevo Tiempo (UNT) y Prociudadanos (organización del periodista Leocenis García); a finales de enero de 2019, Cambiemos planteó la incorporación de la fracción parlamentaria del oficialismo para discutir diferentes temas.

En enero de 2018, Timoteo Zambrano, siempre acérrimo adalid del diálogo entre el gobierno y la oposición y quien había sido representante ante las negociaciones de 2016 y 2017, se fue de UNT tras ser desechado su nombre para la directiva de la Asamblea Nacional.

“Una parte de líderes de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), han vetado mi candidatura a la presidencia de la AN, y la dirección de UNT hizo suyo ese criterio. Acepto, como buen demócrata, la decisión tomada en una mesa entre pocos”, señaló en una carta pública.

La experiencia de Claudio Fermín

El acuerdo madurista también fue sellado por los partidos Soluciones para Venezuela, fundado por Claudio Fermín, el Movimiento al Socialismo (MAS), en la figura de su secretario general, Bandera Roja (BR), con una directiva legalizada por el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) y Esperanza por el Cambio del pastor Javier Bertucci. Ninguno de estos sectores tiene representantes en el Parlamento.

“Queremos resolver nuestros asuntos en paz, entre nosotros, y lo vamos a hacer ahora. La confrontación extrema ha creado una gruesa costra de odios que hunde al país. La vamos a limar y a dejar atrás”, aseveró Claudio Fermín, ex candidato presidencial por AD en 1993.

De acuerdo con la Agencia Venezolana de Noticias (AVN), uno de los avales de Fermín en este diálogo revolucionario es su veteranía política. El dirigente fue electo alcalde de Caracas en 1993.

“No tenemos Plan B ni jugamos en varios tableros. Queremos resolver nuestros asuntos en paz, entre nosotros, y lo vamos a hacer ahora”, aseguró Fermín el 17 de septiembre.

Por su parte, el MAS con la representación de Felipe Mujica evoca el pasado acomodaticio de la organización que ha surfeado varios escollos políticos, como ocurrió cuando formó parte del “chiripero” que apoyó la llegada de Rafael Caldera por segunda vez al poder, y sus vaivenes con el chavismo.

De hecho, fuentes políticas aseguran que esta tolda ya tiene su candidato para el Consejo Nacional Electoral (CNE). En las elecciones de 1998 el MAS realizó una alianza electoral con el Movimiento V República y respaldó la candidatura del Hugo Chávez.

“Hasta hace una semana, ¿el diálogo de Guaidó no oxigenaba al Gobierno?, ¿no estaban dialogando?, ¿por qué aquellos no lo oxigenan y este sí? Son cuestiones paradójicas, ninguno de los dos lo oxigena. El Gobierno tiene la necesidad de buscar una salida, pero depende de la estrategia que apliquen los factores democráticos que permitan poder llegar a un acuerdo”, esgrimió Mujica al defender la rúbrica naranja.

Pero además el dirigente tuvo que disculparse, el 20 de septiembre, luego de que señaló de homosexual a un analista político durante una presentación mediática.

El pastor Javier Bertucci ocupó el tercer lugar en las presidenciales de mayo de 2018, en las que obtuvo 1.015.895 sufragios. Desde entonces, no sólo se dedica a programas sociales, sino que también ha repartido bolsas de comida con varios periodistas a la salida de sus ruedas de prensa en hoteles capitalinos.

“La mesa de diálogo tiene como objetivo principal generar soluciones en poco tiempo. Como venezolanos necesitamos entender que sentarnos a buscarle soluciones a la profunda crisis que vive el país es de carácter urgente”, dijo Bertucci.

En el caso de Bandera Roja (BR) la firma del acuerdo fue rechazada por la otra ala del partido que, al igual que otros tantos como Copei, ha pasado por los “cambios” desde el TSJ. “Un pacto como este o alguno similar en intención jamás sería suscrito por Bandera Roja, cuya tradición forjada en la lucha revolucionaria no da pie a dobleces y concesiones de principios”, expresó Gabriel Puerta, secretario General de Bandera Roja.

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