La salida de John Bolton de la administración Trump da paso a Michael Kozak, que asume la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental, y una pieza directa de Elliott Abrams. Nombres, cargos e hipotéticas estrategias que se han vuelto cotidianas para los venezolanos que quieren un cambio en el país.
En las imágenes que se consiguen de él se le suele ver con dos gestos característicos: Llevándose la mano ligeramente corva a la cara, con los dedos pulgar e índice ajustados para calzar a la perfección con la montura metálica empeñada siempre en deslizarse por el tabique de su nariz; y el otro, siempre de pie y con expresión severa en el rostro, atesorando una libreta de rayas con el brazo derecho cruzado sobre el cuerpo. Se trata de John Bolton, el hombre de la libreta. El mismo John Bolton cuya desincorporación como consejero de seguridad Nacional de Estados Unidos fue anunciada la semana pasada por el presidente Donald Trump a través de Twitter.
El hombre de la libreta alcanzó notoriedad para los venezolanos el 28 de enero de 2019. Para el mundo entero también. En el marco del recrudecimiento de las sanciones de Washington al régimen de Nicolás Maduro, Bolton apareció escoltando al secretario del Tesoro de Estados Unidos, Steven Mnuchin, mientras detallaba las acciones que impactarían directamente sobre las operaciones petroleras venezolanas.
Bolton tomó la palabra e introdujo el tema militar: “Llamamos a los militares y fuerzas de seguridad venezolanas a aceptar la transición de poder pacífica, democrática y constitucional”. Pero lo trascendente no estaba sólo en lo que decía en su discurso, era lo que decía en su libreta. En ella se pudo leer durante toda la rueda de prensa la frase “5.000 soldados en Colombia”.
Y así, con la habilidad de ser conocido como un halcón entre los halcones, Bolton puso el tema bélico en el tapete. Desde entonces hablar de una intervención militar en Venezuela es asunto de todos los días. El propio Trump fue consultado sobre el supuesto movimiento de tropas a Colombia reflejado en la libreta mustia de Bolton, y respondió: “Ya veremos”. Poco después afirmó que la opción militar estaba sobre la mesa. Lo demás es historia, una historia en la que hasta militares rusos han desfilado por tierras venezolanas a propósito de esa supuesta pretensión internacional de ingresar al país.
“Maduro no sólo requiere el apoyo de los paramilitares extranjeros para mantener los hilos restantes de una dictadura fallida, sino que los informes muestran que está sacando los activos venezolanos en un avión lleno. ¿Está robando recursos de la gente para pagar la intervención rusa?”, denunció John Bolton en otro de sus discursos. Su ataque era frontal, retador. Aunque nunca concretó la movilización formal de una tropa de 5.000 hombres a Colombia.
Pero ahora, Trump señala que estaba en desacuerdo con Bolton en sus actitudes sobre Venezuela. “Creo que se pasó de la raya y que he demostrado tener razón”.
En las primeras de cambio estas declaraciones generaron la sensación de que la carta militar desaparecería de la escena de presión entre Washington y Caracas. La idea duró poco. Horas más tarde de su primera declaración el propio Trump señaló que sus “puntos de vista sobre Venezuela, y especialmente sobre Cuba, eran mucho más fuertes que los de John Bolton. Me estaba reteniendo”.
¿Contradicciones en el discurso? ¿Amagos? Difícil de descifrar, como siempre pasa con Trump. Lo cierto es que se trata de su nueva estrategia ante el caso venezolano, cuando la carrera electoral en Estados Unidos ya encendió motores y puede ser factor determinante en cualquier acción de la administración Trump en los próximos meses.
Por ahora Michael Kozak asume la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental. Una pieza directa de Elliott Abrams, comisionado especial de Estados Unidos para Venezuela, lo que puede apuntar a que Washington seguirá subiéndole el tono a la presión, con más sanciones y restricciones, para propiciar un pacto que favorezca la salida de Nicolás Maduro. ¿Será así? ¿Es otro amago? Ya no hay una libreta donde leer los próximos pasos.
